Esfuerzo, compañerismo, superación y sacrificio, son algunos de los valores mostrados por nuestros deportistas olímpicos, al sobreponerse a las adversidades y alzarse con el tercer puesto en unas Olimpiadas Escolares de Andalucía 2021 muy disputadas.

Cuatro días, siete deportes, seis sedes, 14 colegios, más de 200 participantes y mucho calor. De esta forma nos dábamos cita los días del 17 al 20 de mayo en Sevilla para disputar nuestra tercera Mini Olimpiada Escolar de Andalucía de forma consecutiva.

Primera jornada y medalla de oro en tenis. Comenzábamos bien siendo líderes en la clasificación general. Sin embargo, esta jornada ya dejó ver la intensidad y exigencia de las competiciones donde no solo el nivel de los participantes era alto. El calor golpeó fuerte en las instalaciones del centro de tecnificación de tenis Blas Infante, y una de nuestras compañeras tuvo que ser atendida por el servicio médico, dejando a nuestra delegación con un jugador menos para las fases finales de esta competición. Sus compañeros pronto tomaron el relevo y fueron turnándose para disputar sus partidos, alzándose con la victoria en el torneo.

Segundo día de competiciones, baloncesto por la mañana y lucha por la tarde. No pudimos empezar peor, primer partido y primera lesión, esguince de muñeca de Marga y una jugadora menos. Muchas dudas en cuanto a su recuperación para los días posteriores. Pese a ello, gran trabajo de nuestros deportistas que se metieron en semifinales, donde la mala fortuna golpeó de nuevo. Segunda lesión del día, fisura en el radio y Luis se despedía de su participación en las competiciones. Finalmente, empate, donde los tiros libres nos apartaron de la final. Medalla de bronce que sabía a gloria tras el lance de la jornada.

En lucha empezamos con fuerza, y plantamos cara a los que fueron campeones. Esfuerzo extra de nuestros deportistas que tuvieron que disputar los encuentros de sus compañeros lesionados durante toda la competición, duplicando así los combates de algunos y acusando la fatiga y el calor en las rondas finales. Terminamos la jornada quedando sextos en lucha y permaneciendo aún primeros en la general. Clasificación muy apretada.

Tercera jornada, remo por la mañana y boccia por la tarde. Sin duda alguna, esta sería una jornada muy complicada, ya que pese al cansancio acumulado de la jornada anterior había que seguir esforzándose para no descolgarse de los primeros puestos en la general. Muchísima exigencia por la mañana, ejercicios muy intensos de remo a pleno sol y de nuevo debíamos esforzarnos para que no se notara la ausencia de los lesionados, lo que supuso dos jugadores menos para los equipos mixtos, y un jugador menos en equipos masculinos y femeninos; con lo cual, nuestros equipos estaban formados por cuatro jugadores en vez de cinco y no solo tenían menos tiempo de descanso, sino más tiempo de trabajo entre ellos. Al menos se hizo la media en las categorías individuales. Sextos en remo que no estaba nada mal.

Por la tarde competición de boccia, y recuperación de los jugadores lesionados, ya que, al tratarse de un deporte paraolímpico, estos pudieron disputar la competición, aunque alguno de ellos, lanzando con su mano no dominante. Sin embargo, está no se nos dio bien. Perdimos los dos primeros encuentros y aunque después ganásemos los siguientes dos, apenas conseguimos sumar puntos para la general, terminando el día en la quinta posición. Bastante bien dado el devenir de los acontecimientos.

Nos acercábamos a la última jornada con bastantes preocupaciones. Si bien es cierto, que era una de las jornadas para la que mejor nos habíamos preparado, ¿Cómo responderían nuestros deportistas tras el sobre esfuerzo realizado y el cansancio acumulado? Rugby tag y track’athlon por la mañana a pleno sol sevillano y con dos jugadores menos, hacía dudar hasta al equipo más preparado. Había que abocar a la épica, al sacrificio y superación personal. Marga apenas sentía molestias en la muñeca, y estaba deseando participar, sin embargo; esta decisión no era nuestra, y debíamos esperar a la valoración de los médicos. Tras la revisión oportuna, visto bueno, con precaución. A la menor molestia debería retirarse de la competición.

Primer partido de rugby tag y primera victoria, sin embargo, durante el segundo partido, volvieron las molestias en la muñeca de Marga y debimos retirarla por precaución. Pese a ello, gran nivel el que estaban mostrando los jugadores en pista, que, con apenas un cambio, lograron disputar la final. Eran las una y media de la tarde y el sol apretaba bastante. No se puede negar que nuestros jugadores lo dieron todo, pero no pudo ser. Segundo puesto muy celebrado.

Tras finalizar el rugby aún teníamos que disputar el track’athlon con dos jugadores menos y cansancio general. La motivación era alta porque este segundo puesto nos acercaba de nuevo a la zona de medallas, sin embargo, hasta aquí habíamos llegado. Decaimiento de nuestro jugador Nicolás causado por el sobreesfuerzo. Los médicos prohibieron su continuidad en la competición. Tres jugadores menos y la organización de esta prueba impedía hacer media entre los jugadores.  Disputar una prueba de esa exigencia, a esas horas, con ese calor y el cansancio acumulado hacía poner en riesgo a tres jugadores, los cuales, pese a estar exhaustos, debían repetir su participación para sustituir a los jugadores ausentes. Era tensar la cuerda demasiado y la salud de nuestros deportistas era los más importante. Así se lo hicimos saber a la organización y a nuestros deportistas. La organización restructuró la prueba para que, pese a que tuvieran que repetir tres jugadores, lo hicieran lo más espaciado posible, corriendo los siete uno tras otro, de manera que el tiempo de descanso entre los tres primeros y sus repeticiones fuera mayor. Nuestros deportistas tampoco querían rendirse, querían al menos disputar la prueba y terminar las olimpiadas habiéndolo dado todo.  Tres de ellos estaban dispuestos a tirar del equipo, y repetir la prueba. Finalmente, y tras las valoraciones oportunas decidimos seguir adelante. Lo más importante era finalizar sin más bajas dando igual el resultado. Así se lo hicimos llegar a los que debían repetir mientras se recuperaban del esfuerzo realizado y esperaban su nuevo turno.

Fin de la competición y por ende de las Mini Olimpiadas Escolares. No podíamos estar más orgullosos y satisfechos Javier y yo.  Estos pequeños deportistas eran gigantes a nuestros ojos. Gigantes en cuanto a valores del olimpismo, gigantes en esfuerzo, superación de la adversidad, compañerismo y sacrificio. Lo habían dado todo dentro y fuera del terreno. Comportamiento ejemplar, apoyo mutuo, responsabilidad, resiliencia y sobre todo, siempre con una sonrisa en la cara y disfrutando la experiencia. ¡Que más se puede pedir!

Pero sí, aún hay más, y ese esfuerzo tuvo su recompensa. Finalizamos la competición de track’athlon en segunda posición. ¿Os lo podéis creer? Aún se me ponen los pelos de punta con solo pensarlo. ¡Terceros en la clasificación general! Obtenemos el premio Heracles tras una remontada épica y la felicidad es máxima.

Puede que, con el tiempo, la gente solo vea una copa vacía en la vitrina de un colegio, pero para nosotros, entrenadores y atletas, esta copa siempre rebosará esfuerzo, entusiasmo, sacrificio, cooperación… pero sobre todo alegría y valores olímpicos.

Gracias a todos, a la Fundación Andalucía Olímpica, organización, equipo directivo, comunidad educativa, pero, sobre todo, gracias a estos pequeños Gigantes por su ejemplo y por la experiencia vivida, la cual me ha inspirado a escribir estas palabras para que sirvan de motivación a las generaciones venideras.

Dedicado a Marga, Celia, Noelia, Alicia, Cristina, Luis, Jesús, Carlos, Juan A., y Nico. ¡Sois muy grandes!

Salesianos es Olimpismo. Rumbo al 2022.

 

Raúl Rosales Ráez.